
A más de una semana de conocerse la decisión judicial que declaró nulo el rechazo a la renuncia de Ricciuti, todavía la gobernadora no corrigió el acto administrativo. Había anunciado por los medios la decisión de reiterar el rechazo, pero todavía el contador no fue notificado. Para el vocal del Tribunal de Cuentas sometido a juicio político existe un encono personal inocultable. Llamó “carta de odio” a la nota simple de la mandataria y barajó que tal vez en lugar de renunciado o destituido, lo quiera muerto.
Río Grande.- El fallo judicial adverso al rechazo de Ríos a la renuncia del contador Claudio Ricciuti lleva más de una semana de haber tomado estado público y, si bien la mandataria aseguró que insistiría, con las correcciones que le den la validez que hoy no tiene, todavía no lo hizo.
Mientras no haya definiciones avanza el proceso de juicio político contra el vocal del Tribunal, que espera el acto administrativo para a su vez abocarse de lleno a su defensa ante la Sala Juzgadora.
El contador informó a este medio que aún no ha sido notificado formalmente de la decisión de la Sra. Gobernadora, aunque presume que insistirá, por las declaraciones que efectuó en Radio Nacional Ushuaia, pese a “los fundamentos esgrimidos anteriormente, hoy no existen”, observó.
Cabe recordar que Ríos rechazó la renuncia de Ricciuti por nota simple y basándose en las declaraciones que había efectuado el abogado Luis Augsburger, sobre un supuesto pedido de coima para desestimar el enjuiciamiento. Sin embargo el contador nunca validó esas apreciaciones, por lo que la mandataria se basó en dichos de terceros.
Además, la justicia declaró la nulidad absoluta del acto por el cual dictó el rechazo, al haberlo hecho por nota simple, sin refrendo de ministro, constituyendo otro “confuso y desprolijo tratamiento que el Poder Ejecutivo le ha dispensado a su tema”, según opinó Ricciuti.
El contador dio a conocer versiones sobre la falta de refrendo de ministro, que no considera un hecho menor: “Tengo entendido que ello se debió por un lado a la falta de acuerdo con el ministro que debía refrendar y a la urgencia con que el Poder Ejecutivo pretendió evitar que la Sala Acusadora rechace la denuncia que fuera formulada contra los tres Miembros”, dijo.
De hecho, de no haber tenido una rápida reacción, Ríos pudo encontrarse con una Legislatura que desestimaba el juicio político por haber caído en abstracto, al renunciar el único sometido al proceso. De allí la convicción del encono personal que tendría la mandataria.
“Todo es extraño, no sólo por la falta de formas mínimas, puesto que no es lógico que un primer mandatario se expida con una nota simple, una ‘carta de odio’, sino por el fondo de la cuestión, pues la renuncia fue acompañada por certificados médicos que anunciaban mis dolencias cardíacas, tratada y certificada por un destacado cardiólogo de nuestra ciudad”, manifestó.
“Aún hoy no entiendo cómo la Sra. Gobernadora ha preferido anteponer sus diferencias de pensamiento a mi salud. Es una actitud muy poco humanitaria. Sabía que era farmacéutica, pero no cardióloga, y aún así la consideraba una persona que apuesta por la vida. Con toda honestidad, y me hago cargo de lo que digo, a esta altura del partido no sé si la gobernadora me quiere renunciado, destituido o muerto. En fin, a lo mejor, desde su perspectiva, la muerte me hará bueno”, dijo en una mezcla de ironía y desaprobación.
No más estrados
Consultado acerca de si apelará ante la justicia el nuevo rechazo, en caso de producirse y respetar las formas para que tenga validez, negó que vaya a tomar nuevamente esa vía.
Dijo que ha solicitado a su abogado “no incursionar nuevamente en el ámbito Judicial” y que prefiere “ejercer su defensa ante la Sala Juzgadora”, dado que el lunes 1° de noviembre se fijó la audiencia para ejercer la defensa, y “cualquier acción ante la Justicia no haría más que prolongar situación”.
Dejó así para una etapa posterior el fuero judicial en caso de ser necesario, basándose en que existen elementos a su favor para hacer valer sus derechos, ya que en la sentencia de la Corte se remarca que para que se rechace una renuncia debe haber una situación “restringida y acotada”, puesto que de lo contrario se violenta el derecho del renunciante y se lo obliga a prestar servicios contra su voluntad.
“La Corte reconoció este derecho del renunciante a cesar en la prestación de servicios pero a modo de ejemplo cita que, en caso de acefalía o algún modo de afectación del servicio, sería factible rechazar una renuncia”, recordó Ricciuti, causales en las que no encuadraría ya que, de hecho, está suspendido en sus funciones y el Tribunal de Cuentas sigue trabajando con normalidad.
“Mi realidad es otra, ahora tengo que recuperar mi salud y necesito transitar el camino más corto”, se resignó, y aunque sostuvo que por instrucciones médicas decidió renunciar, irá personalmente a defenderse ante la Legislatura: “El lunes próximo me presentaré ante la Sala Juzgadora y expondré la documentación que acreditará la falsedad de las imputaciones que se me han formulado”, sostuvo.
De todos modos, concedió que se trata de un Juicio Político y que, tal como lo han indicado expresamente los integrantes de la Sala Acusadora, es “un muy especial proceso donde los parámetros de apreciación son precisamente políticos y discrecionales, donde no se trata de identificar deberes jurídicos incumplidos”, citó.
“Se tratará de opiniones políticas, pues va de suyo que de tratarse de una cuestión netamente jurídica, mi suerte debió haber sido exactamente la misma que la de los otros dos miembros del Tribunal o viceversa”, concluyó el contador.FUENTE:Provincia23