Es Senador justicialista, por primera vez en la provincia Calcagno ‘corroboró’ los beneficios de la ley de industria

mario daniele y calcagnobecerra_gallo

El senador Eric Calcagno, representante de la provincia de Buenos Aires e integrante del bloque Frente para la Victoria, visitó por primera vez la provincia para “corroborar” los beneficios de la ley de industria. Disertó en la Cámara de Comercio, de donde se llevó observaciones de ciudadanos para mejorar las condiciones de desarrollo. “Tierra del Fuego es un claro ejemplo de la voluntad de vivir juntos”, expresó ante una sociedad heterogénea y sujeta a cambios permanentes por efectos migratorios.Río Grande.- Con un profundo vínculo con el entorno más cercano del kirchnerismo, tras haber sido compañero de fórmula de Cristina Fernández cuando se presentó como candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires, el senador Eric Calcagno llegó a Tierra del Fuego especialmente interesado en la campaña del 2011, pero también con la intención de corroborar los beneficios de la ley de industria, que acompañó en la Cámara Alta.

Su ‘guía’ local fue Mario Daniele, a quien el parlamentario denomina “el cuarto senador” de la provincia de Tierra del Fuego, con quien compartió encuentros partidarios en el marco de la mesa promotora Kirchner 2011.

Luego de su paso por la embajada de Francia, Calcagno llegó al Senado, donde preside la comisión de Presupuesto y también integra la comisión de seguimiento del ANSES.

Al margen de la actividad partidaria, destinó buena parte del viernes a debatir con los ciudadanos, en la sede de la Cámara de Comercio de esta localidad, aspectos vinculados con la economía regional y nacional, y en particular con la aplicación de la ley de industria.

Se mostró satisfecho por la aplicación de la norma y los beneficios “por los cuales ustedes han peleado”, dijo, luego de sortear los “celos” entre provincias y la puja de intereses previa a la votación.

“No conocía Tierra del Fuego y me parecía interesante ver en el lugar cómo funcionan los proyectos industrial y tecnológico, y qué opinan los fueguinos”, expresó, con la intención de “volver al Senado con una visión del territorio”.

“Hemos hecho muchas cosas y queda mucho por hacer”, dijo a modo de síntesis de esa percepción, y destacó que “Tierra del Fuego es un claro ejemplo de la voluntad de vivir juntos y de sentirse herederos de un pasado donde se hicieron grandes cosas, con un futuro donde también se pueden hacer grandes cosas”.

Confió en que “la industrialización es la que nos va a sacar de la pobreza en la Argentina”. En el debate surgió varias veces la comparación con Manaos y el avance que no se registra en igual proporción en la Argentina, ante lo cual el senador manifestó que “le gusta mucho Manaos pero Tierra del Fuego queda en Argentina. La integración con Brasil es estratégica pero los dos países tienen que ser desarrollados en todas las ramas de la industria”.

Otorgó un voto de confianza a la capacidad de los ciudadanos de seguir avanzando: “Los fueguinos tienen un espíritu guerrero muy particular que tal vez valga tanto o más que todas las leyes que permiten que la industria se pueda desarrollar aquí”, señaló.

Recordó brevemente el contexto de la sanción de la ley, que fue denominada “la ley del impuestazo tecnológico” y las versiones que pronosticaban el fin de los celulares o el aumento de precios, cuando “nada de eso pasó”.

Fue consultado sobre algunos temas de la agenda provincial, que diplomáticamente evitó. Uno de ellos fue el contrato con los inversores chinos para la industrialización del gas, que sería adquirido a un precio cuestionado por los especialistas. “No estoy al tanto, tendría que ver el tema”, dijo, aunque se comprometió a abocarse al análisis.

Como definición, expresó que “si es una inversión genuina que sirve para el desarrollo, está bien. Una inversión extranjera está bien, en tanto y en cuanto nos dé transferencia de tecnología y mercados externos. La posición frente a la inversión extranjera no es sí o no, sino cómo y en qué condiciones”, subrayó, por lo cual se debe analizar “caso por caso”, y en particular “que aporte tecnología y mercados”.

También evitó críticas al cambio abrupto de la gobernadora Ríos con respecto a su relación con el gobierno nacional, antes y después de asumir el cargo. “Los legisladores de la propia isla pueden contestar más que un bonaerense”, sostuvo, y agregó que “los fueguinos tienen que estar conscientes de la situación en que están, y que nada les ha sido gratis, que nada de lo que se obtiene es gratis. Ser conscientes de su propio esfuerzo y mostrarse como ejemplo para el resto de la Argentina”, invitó.

La misma línea siguió su respuesta ante la pregunta sobre la dependencia casi total de la ayuda económica de la Nación para sostener el pago de sueldos. “Somos un país federal pero somos una Nación. Cuando uno sincroniza, siempre existe ayuda”, dijo, insistiendo en que son “temas que escapan a mí que no pueda pagar sueldos sin ayuda”, por lo cual recomendó que “los legisladores de Tierra del Fuego son los que pueden contestar”.

Finalmente, ante el malestar que causó la afirmación de la Presidenta Cristina Fernández sobre el “desborde” de puestos de trabajo en una provincia donde la demanda laboral es alta y la migración permanente, indicó que “eso demuestra que los procesos económicos no son procesos ideales. Como legisladores hacemos nuestro trabajo y decimos que la industria no sólo tiene que estar en el conurbano bonaerense o de Córdoba, sino diseminada en todo el país”.

Fueguinos preocupados

Pese a la minimización de Calcagno sobre los efectos de una afirmación de esta naturaleza, el tema surgió en el debate con referentes políticos y sociales. Uno de los que efectuó la observación respecto del riesgo de una oleada de gente buscando trabajo cuando apenas se están recuperando los perdidos, fue el anfitrión en esta oportunidad, Diego Navarro.

El empresario y presidente de la Cámara estimó en “no menos de siete u ocho mil nuevos habitantes por año”, contando la alta tasa de nacimientos por tratarse de una población joven, y las complicaciones sociales que acarrea.

Indicó que Manaos, con un desarrollo sostenido, elevó la población a más de dos millones de habitantes y que en proporción Tierra del Fuego debería tener 700 mil habitantes. Sin embargo la burocracia nacional pone trabas para autorizar procesos productivos nuevos, y uno de los tantos ejemplos que existen son los productores japoneses de Panasonic que terminaron yéndose a Manaos luego del intento fallido de radicación local.

“Como gobierno tenemos un problema –indicó el senador-, queremos transformar la realidad argentina y el único instrumento para la transformación es el Estado, que no está pensado para la industria”.

Recordó haber sido “fugazmente tres meses subsecretario de PYMES y el único instrumento que había era la bonificación de tasas, con 40 páginas de formularios para llenar. No sé el fueguino, pero el PYMES bonaerense, del conurbano, eso no lo puede llenar”, señaló como ejemplo de la burocracia estatal que atenta contra los emprendedores.

No obstante valoró las herramientas con las que se cuenta para avanzar. La ley de promoción entre ellas, y la ley de industria. No olvidó mencionar que “en 1960 la Argentina era un país más industrializado que Brasil, evidentemente en algún momento se tomaron medidas de desindustrialización”, que se intentan revertir paulatinamente.

UTN a la defensiva

Desde la Facultad Regional de la UTN, el profesor Hugo Schneider observó la nula vinculación del gobierno con la casa de estudios, cuando de la capacitación también depende el desarrollo.

Sostuvo que estas normas que lo promueven son válidas pero que hoy “la herramienta está en manos de personal muy poco capacitado en el gobierno. En la UTN tenemos una clara muestra. Desde que ha salido este marco normativo hemos sufrido durante los últimos tres años, un ataque virulento por parte del gobierno provincial a una institución que justamente tiene que formar capacidades para poder aprovechar esas herramientas. Eso haría que no solamente dependamos del interés de un empresario por determinada inversión, que puede ser una inversión golondrina, que viene porque le conviene en relación al costo-beneficio por los pocos impuestos que se cobran. Es necesario desde la política crear las condiciones para que esas herramientas sean aprovechadas y sean permanentes en el tiempo, para dar una posibilidad de despegue que nos transforme política y económicamente en independientes”.

Insistió en que “no hemos construido políticas que permitan aprovechar estas normas de manera clara, que permita un desarrollo en el tiempo. Eso incluye capacitación, infraestructura que no tenemos para convocar a futuros inversionistas”, y diferenció que esto “a nivel nacional se ve más claro, porque hay una construcción y un desarrollo en ese sentido, que obviamente confronta intereses”.

Mayor apertura

El justicialista Esteban “Chiquito” Martínez, expresó el alivio que trajo a la provincia, en su momento, la prórroga de la ley de promoción hasta 2023, pero consideró que “para igualar con Manaos tendría que haber mayor apertura a otros rubros de la industria. Acá se da respuesta a la electrónica y otros rubros como plásticos o textiles no encuentran la misma posibilidad para desarrollarse y crecer”.

También apuntó que a su entender fue una “expresión no acertada de la Presidencia” afirmar que “Tierra del Fuego rebalsaba de fuentes de trabajo cuando no es así”.

Agregó que se agrava la situación porque se trata de “una opinión nacional de que en Tierra del Fuego abunda trabajo cuando recién puede ser un proceso de radicación que puede llevar tres años”, por lo que recomendó armonizar las normas con “el problema social que se genera con el crecimiento”.

La respuesta del senador fue que no se puede resolver desde su ámbito de competencia el problema, por ejemplo, de la falta de tierras o el precio excesivo que se pide desde los privados, como tampoco la falta de infraestructura urbana. Como bonaerense, indicó que “en el conurbano hay en la parte oeste un millón doscientas mil personas sin cloacas”, una deuda sin resolver tampoco aunque, como ocurre en otros puntos del país, no se detiene la urbanización por falta de infraestructura de servicios como ocurre en la provincia.

De paso, para los que miran a Brasil como ejemplo absoluto, mencionó la parcialidad de esa visión porque “Brasil ha creado un modelo industrial pero tiene el doble de pobres que la Argentina”.

PYMES atadas

En otro tramo del intercambio de opiniones y experiencias, uno de los comerciantes locales, de apellido Kalmus, efectuó un pedido al senador Calcagno para que traslade una inquietud que afecta a la pequeña y mediana empresa local.

Dijo que “Argentina tiene una restricción al comercio internacional llamado ‘certificado no automático’. Mediante ese certificado, no previsto por la 19640 –puesto que se agregó en la gestión de De la Rúa- en este momento Tierra del Fuego no puede importar herramientas, neumáticos, baterías ni cadenas para hielo o nieve. A los que tenemos que trasladarnos entre Ushuaia y Río Grande el tema nos interesa. Esos productos tienen prohibición de importación en la práctica”, dijo.

Por otra parte se refirió a las PYMES y la política nacional de comercio exterior, al señalar que “alguien que quiera importar neumáticos, bicicletas, maquinarias, tiene que mandar dos ingenieros al país de origen. Hoy en día es muchas veces China, lo cual es un presupuesto, dos viajes, quince días de estadía, son unos 50 mil dólares en gastos. En una importación de un millón, es el cinco por ciento, pero para un importador PYME puede duplicar el costo de la mercadería. La PYME es castigada por ciertas medidas que son accesibles sólo a las grandes empresas, y todas estas reglas expulsan a las PYMES”, manifestó.

El senador dio como respuesta que desde la comisión de presupuesto “desarrollamos trabajos articulados con los ministerios. Estoy trabajando mucho con Economía, con Industria y con ANSES, y voy a llevar la inquietud a la gente de Industria”, se comprometió.FUENTE:Provincia23.

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